Javier Barba pertenece a la cuarta generación de una saga de arquitectos catalanes que se inicia con su tatarabuelo, Francisco Barba Masip, uno de los alumnos predilectos de Antoni Celles, profesor emérito de la primera escuela de arquitectura de Barcelona, La Llotja. Esta escuela normalizó el uso del neoclásico como marco compositivo para solucionar los problemas inherentes al proyecto arquitectónico en un momento de profesionalización y de superación de la estructura gremial que había prevalecido desde el medievo. Francisco Barba Masip fue posteriormente arquitecto provincial de Tarragona y uno de los responsables de la rehabilitación del monasterio de Poblet, así como autor de varios edificios de corte neoclásico.
Su abuelo fue el arquitecto y constructor Alfonso Barba Miracle, quien proyectó varios edificios de estilo modernista y ecléctico, muchos ubicados en el Eixample barcelonés.

Es hijo del también arquitecto y promotor Francisco Juan Barba Corsini, uno de los más destacados del movimiento moderno en España que ha dejando para la historiografía muestras tan destacadas como los apartamentos de la Pedrera y el Edificio Mitre. Finalmente, Javier Barba es padre del también arquitecto Gabriel Barba.

Su biblioteca acumula los libros que ha ido sedimentando la práctica arquitectónica familiar durante más de 150 años.


     Francisco Barba Masip (1815 – 1890)                                              Francisco Barba Miracle (1898 – 1960)                              Francisco Barba Corsini (1916 – 2008)